04 diciembre 2007

El gran brother


Por lo visto, lo que cuento a continuación pasó hace unos días, pero yo no me he enterado hasta hoy.

En la edición actual de gran hermano, entre transexuales, pechoperadas, gemelas, canari@s sin oído musical y ex militares, había un pintoresco personaje conocido como Fleki.

Fleki era una persona aparentemente normal, salvo por su gusto por enseñarnos su poco cultivado torso, y gran parte de sus calzoncillos.

Además, lucía orgulloso su acento de macarra madrileño de ceñido pantalón, haciendo del lumpen su frenesí. Vamos, era una especie de versión moderna del maki de la estanquera de Vallecas (película que dejó para la posteridad la frase: "joder, es que si hubiera dos españas, estaríamos todos en la otra").

El caso es que Fleki, como estamos en el siglo XXI, decidió que en vez de protagonizar La estanquera de Vallecas, prefería aparecer estelarmente en un guión de Tarantino, tipo Amor a quemarropa, o cualquier otra.

Al parecer, su gran hermano viajaba en el metro cuando presenció una acalorada discusión entre dos personas de origen argentino, que acabó a tiros. Uno de ellos portaba un maletín. Él, todo según fuentes policiales, participó a la hora de reducir a uno de los sujetos, y tras ayudar a inmovilizar a éste, se le ocurrió echar un vistazo al interior del maletín.

Tras percatarse de que el maletín estaba lleno de drogaína, disimuladamente comenzó a actuar como si fuera suyo, y así fue incluso a prestar declaración a la comisaría competente. Allí, se puso en contacto con el Fleki, quien acudió a las dependencias policiales a hacerse cargo de la mercancía.

Todo esto sucedió ante las narices de nuestros cuerpos y fuerzas de seguridad del estado (eufemismo para referirnos a los maderos).

Tras varios días de pesquisas, a la poli se le ocurre revisar las cintas de seguridad del metro para aclarar lo que había sucedido, y ese fue el momento en el que se percataron de que el maletín pertenecía en realidad a los argentinos, que eran narcotraficantes, y que los Fleki se habían apropiado de él.

Acudierón a casa de éstos a buscarlo y detenerlos, y de paso se incautaron de marihuana que tenían en casa, al parecer en cantidad suficiente para llenar una furgoneta (palabras textuales).

Parece ser que ahora el tipo puede pasar una temporada encerrado en otro tipo de casa, sin cámaras ni tias buenas que le "rayen".

Conclusiones:

- Hay que ser un poco lela para entrar en gran hermano siendo puta y pretender que nadie se entere, pero lo de este también tiene cojones.

- Uno puede pasearse por una comisaría con una maleta llena de coca sin que nadie sospeche siquiera (además dudo mucho que el hermano parezca un ejecutivo precisamente, pero bueno).

- ¿Qué opina la activista antitabaco número uno de los vicios de este niño suyo?

- ¿Por qué el gran hermano español es el único en el que no se ve sexo?

- ¿Cuándo harán otra edición de Confianza Ciega?

2 comentarios:

AntiTodo dijo...

Joder! De eso no me habia enterado yo!!

Estos de gh son los mejores. Meten a cada uno de la ostia.

Habría que recordarle a la Mila, cuando decia en sus primeras ediciones, que era un estudio sobre la socidad española....

Casto López Armada dijo...

Eso es lo malo, que parece que tenía razón.