16 diciembre 2007

En fin!

Hoy he leído una noticia, cuyo titular es suficiente para explicarla: "El capitán que abusó de 28 reclutas no puede ser expulsado del ejército por un vacío legal".
Bien. En primer lugar, no se vosotros, pero yo tengo la impresión de que no había oído nada respecto a este caso. ¿Acaso en su día no se comentó este suceso? Los hechos ocurrieron entre octubre y diciembre de 2003 (bajo el gobierno de Mr Ansar, por si alguien se lo pregunta). ¿Podría ser que se silenciara premeditadamente?
Bufff. No quiero ni pensar eso, no sea que me digan que no soy demócrata.
El caso es que el Capitán (entonces era teniente, o sea, que ha ascendido), de apellido Camarón (igual es nombre en clave), ha sido condenado a 17 años de cárcel por un tribunal militar, por abusar de 28 mujeres aspirantes a soldado de las que era instructor.
El caso es que al parecer, la ley militar, estipula que cuando a alguien se le condena por diversos delitos, la pena efectiva no podrá exceder el triple de la pena máxima impuesta por cada delito. Como de los delitos individuales de abuso, la pena máxima que se le ha impuesto es de un año, el señorito saldrá de la trena en tres años. Y como además, para poder ser expulsado del ejército, uno tiene que haber sido condenado por un delito a una pena superior a tres años, encima el tipo se reincorporará a su cargo cuando salga porque le falta un día para superarlos.
Pues eso, en fin, que esto pasa por creerse esos anuncios tan chulos en los que un modelo hace de analfabeto manejando un tanque.
Alistaos majas, que así podréis convivir con pervertidos, palurdos, chicanos, toltecas, gitanos y militares de familia.

En la foto, la cabo Céspedes con el uniforme reglamentario del regimiento del Capitán Camarón.

2 comentarios:

AntiTodo dijo...

hijos de puta sin palabras!!

Las otras 27, eran como la de la foto? Chica simpatica...

Por cierto, fui con la cerveza... vi el mensaje más tarde... ¡Dios mio!

Casto López Armada dijo...

Lo que no se es cómo te acuerdas.
Pensaba que ayer también vendrías. ¿Que tal en el argentino?