25 marzo 2008

¡Señor, qué cruz!

Al igual que mi amigo Antitodo, yo también he estado en españa de vacaciones durante la semana santa. Concretamente en Valladolid. Como ya lo hice en un post anterior, no me voy a explayar relatando las excelencias gastronómicas y de ocio que nos ofrece la capital del pisuerga. Simplemente diré que por supuesto, todo es mucho más barato que en pamplona, y generalmente se atiende bastante mejor al visitante (aquí cada vez es más dificil tomarse un café bien puesto o una caña en su punto de espuma).

El caso es que valladolid, como todas las ciudades, tiene su plaza mayor, y el pasado viernes, que es cuando estuve yo, la tenían acondicionada con multitud de gradas, graderíos, pasarelas y un gran escenario.

Pensé que sería para algún acto especial que tendría lugar durante sus procesiones y no le di mayor importancia a toda esa parafernalia.

Al día siguiente, mientras tomaba un buen café en un barillo regentado por un ex-picoleto (el tío hablaba a cara descubierta sobre su turbio pasado con otros clientes, supongo que habituales), leí en El Norte de Castilla, que el arzobispo emérito de pamplona, Fernando Sebastián, iba a pronunciar una misa en la ciudad. Pensé que era una curiosa coincidencia, y no leí el cuerpo de la noticia, sin darle ninguna importancia. "¡Ellos sabrán!", me dije.

El caso es que ayer, ya de vuelta en pamplona, veo un telediario (sí, soy un pervertido), y me dicen que monseñor ha oficiado misa en la plaza mayor de valladolid, donde sin cortarse ni un pelo, ha arremetido contra aquellos que pretenden morir sin dolor. "Cristo no tuvo cuidados paliativos", dijo.

Este tipo, aparte de hacernos pasar vergüenza a todos, demostrando en el ámbito internacional qué tipo de curas tenemos por aquí, resulta que es un jodido inculto, por lo visto.

Mira Monse, cristo no sólo sí tuvo cuidados paliativos (le dieron de beber en la cruz), sino que tuvo hasta eutanasia, cuando el romano le atravesó el costado con su lanza, en vez de dejar que los cuervos y los buitres acabaran con él.

Y en cualquier caso, creo que nadie obliga a nadie a tomar calmantes o a morir.

No te preocupes, que aunque sea por una vez, rezaremos para que tú mueras con el mayor dolor posible.

Eso sí, que sea pronto, que con los rojos en el poder, lo mismo ponen la anestesia obligatoria en los hospitales.

1 comentario:

AntiTodo dijo...

eso eso!! Qué muerá con dolor!!

Entre éste, Jacinto y algún otro palurdo, parecemos los subnormales del estado.... Ayyyyy!!