28 marzo 2008

Turba

El diccionario de la Real Academia de la lengua nos dice que turba, en su segunda acepción, significa "muchedumbre de gente confusa y desordenada".
Esto es lo que hizo que la tarde de ayer se me pasara volando.
Como todos sabéis, han detenido al presunto asesino de la pequeña mariluz (en todos sitios la llaman así, como si fuera un personaje de dibujos animados o algo parecido). Hoy lo trasladaban desde cuenca, donde ha sido detenido, hasta los juzgados de huelva, localidad donde cometió el crimen.
Y allí lo esperaba una turba enfurecida, dispuesta a, como tanto les gusta decir, "hacer justicia".
Lo divertido del asunto, una vez asumido que el crimen no tiene nada de divertido, ha sido ver como las unidades "antidisturbios" de huelva lidiaban con esta turba incontrolada.
Ya desde primera hora han cerrado la calle de los juzgados y han establecido un cordón policial ayudados de unas cuantas vallas de obra y unos quince maderos en jersey. No hay ni que decir que el cordón policial se ha roto en varias ocasiones.
Cuando ha llegado el furgón que trasladaba al tipo, ha cundido el desorden, y los incontrolados, armados con cascotes y ladrillos que tomaban de las obras que se llevan a cabo frente al juzgado, han empezado a apedrear a todo lo que se movía al otro lado del "cordón".
Resultado: un par de periodistas heridos y varias lunas de coches de policía destrozadas.
Durante las varias horas que ha durado el interrogatorio, la turba no se ha disuelto, básicamente porque los quince del jersey no han hecho nada por disolverla. Así, cada cierto tiempo, unos cuantos exaltados tiraban una de las vallas e intentaban acercarse a los juzgados (no se para qué). El caso es que hemos podido ver como un miembro de nuestros cuerpos y fuerzas de seguridad del estado, armado con la porra reglamentaria, era humillantemente apalizado por un "choni" que le ha dado un par de hostias en el cuello por debajo del casco, y ha huído sin mayores consecuencias con sus cadenas de oro al viento. De hecho, de no ser por un patriarca que la agarraba desde el otro lado, ahora tendríamos un policía con una valla alojada en su cadera, que es lo que ha intentado el sujeto al ver lo fácil que es pegar a un poli en esas tierras (aquí sería muy distinto).
Después, durante una de las brillantes intervenciones de Paqui Peña, ha salido de los juzgados el abuelo de la víctima. Por supuesto, todos los reporteros allí desplazados, que eran legión, han corrido hacia el lugar para ver si podían arrancar alguna maldición de los labios de este hombre. Al ver la turba a semejante cantidad de reporteros corriendo hacia la puerta, han pensado que el que salía era el acusado, por lo que han empezado de nuevo los tumultos, y se han empezado a oir los coros de "¡Asesino, asesino!". Más o menos un minuto y medio más tarde se han enterado de que era el abuelo y se han ido callando.
Entonces, en un extremo de la calle, ha aparecido una columna de humo. Unos vándalos habían prendido fuego a un contenedor. Aquí hemos podido ver una recreación perfecta de la famosa táctica de la tortuga de las legiones romanas: UN policía con UN lanzapelotas, rodeado de unos ocho compañeros perfectamente cobijados tras sus escudos han empezado a cargar contra los que se encontraban junto al contenedor. Al llegar a unos cien metros del lugar, han disparado UNA pelota, para recuperar su posición inicial rápidamente.
Momentos después han decidido ampliar el cordón policial, que ya abarcaba unos doscientos metros alrededor de los juzgados. Para esto han ido pidiendo a la gente que se retirase, mientras aguantaban empujones e insultos de la turba, que se negaba a irse a sus casas sin ver al acusado.
La noche ha ido cayendo sobre las calles de huelva y no hemos visto la jeta del acusado por allí.
Eso sí, su biografía, perfectamente explicada en todos los programas de la sobremesa, es también bastante elocuente. Desde que junto a su mujer mataron a su primera hija arrojándola al paso de un taxi (entonces se culpó al taxista; ahora parece más creíble la versión de éste) para cobrar una indemnización (se han dado distintas informaciones sobre su cuantía: 5, 15 y 20 millones de pelas); que acusó a un profesor de su otra hija de abusar de ella, para después descubrirse que era él quien había abusado de ella; que se trasladó a vivir a Gijón y se inscribió en un módulo de FP para poder acosar a una chica de 13 años con quien había establecido contacto por internet; que había estado viviendo durante dos meses en la sala de espera de urgencias de un hospital de huelva junto con su hermana porque no les llegaba para alquilar un piso; etc. Y todo esto con apariciones en muchos programas de tv: que tenemos imágenes hasta de cómo friegan los platos.










Otro vídeo

En fin, que hablando de españa profunda...

1 comentario:

AntiTodo dijo...

es que es la hostia!! Recuerdas también las imagenes en las que un pueblo entero intento linchar hace unos días a un tio (no recuerdo quien pollas era) y la guardia civil aparecia corriendo sin hacer nada, mientras los vecinos rompian con palos las lunas del COCHE POLICIAL, y la Guardia Civil no hacia nada...

impresionante!!