08 abril 2008

Progre-snob

Supongo que mi camarada Antitodo me permitirá el uso de este vocablo, derivado de uno de su invención. Hoy en día, abundan los progre-snobs. ¿Y qué son? os preguntaréis. Bien, como el término se me acaba de ocurrir, y arriesgándome a que alguien lo haya utilizado ya con otro significado, según yo, sería aquella persona que orgullosa de sus profundas convicciones morales y éticas (que no son monopolio de la religión) manifiesta pública y privadamente su corrección política en los temas de moda más espinosos, mientras se adhiere a las más extrañas causas de moda cuando estas no suponen posicionamiento ideológico alguno. Siempre por supuesto, siguiendo las últimas tendencias de las medios llamados generalistas.
Son por ejemplo, aquellos que cuando el príncipe no se sabía si se casaba o no, estaban con él en que se podía casar con cualquiera, teniendo en cuenta que ellos eran progres. También ahora les habrá parecido bien que el marichalar y la infanta de naranja se hayan separado, porque son progres; ya no les parecería tan bien si maricha reclamara la mitad del patrimonio de la infanta, como haría cualquier otro conyuge en semejante trance, claro, porque eso, aun siendo progre, no sería políticamente correcto; a ver si se va a quedar con el Bribón, o con el palacio de marivent.
También es progre-snob ahora defender las energías "limpias", que es progre. Cuando la factura de la luz sea el doble que ahora porque sólo se extraiga la energía de los molinos y las placas solares, ya veremos lo que dicen, claro.

Bueno, toda esta chapa, para introducir el tema de los progre-snobs y el conflicto del tibet.
Ahora, a todo el mundo le jode lo que hace china en el tibet. Censura, opresión, palizas, detenciones ilegales, asesinatos (se supone), etc.
¡Ojo!, que no parezca que a mi me parece bien. Lo que pasa es que es progre-snob defender a los tibetanos de los abusos del gobierno y el ejército chino, sin saber que lo que se reclama es la reinstauración de una dictadura teocrática y arbitraria, que es el gobierno de los lamas. Vamos, que si la monarquía les parece una institución obsoleta a los progre-snobs (ellos son juancarlistas, no monárquicos), que les parecerá la dinastía de los lamas que el sucesor ni siquiera es el hijo del anterior, sino cualquier pringadillo al que le quede bien una calva y una túnica roja y azafrán.
Antes de la invasión china en los años cincuenta (Inglaterra y la CIA saben algo de esto), de 1,2 millones de habitantes en tibet, casi novecientos mil eran esclavos.
Ahora es muy bonito reclamar la libertad para el tibet (yo también lo hago, repito), pero no dudeis que cuando el ejército chino llegue el día que cese en su ocupación, y llegue el momento de la negociación, lo que estará sobre la mesa una vez más es ni más ni menos que el conocido asunto de la libertad de los pueblos a decidir sobre su futuro, es decir, la autodeterminación.
Si se emplease esta palabra, en vez del "free Tibet", veríamos lo que opinaban los progre-snobs.
Lo digo más que nada mirando al cercano (y ya olvidado) asunto de Kosovo. Fíjate, ni guerra civil ni nada. En cuatro o cinco años su salario medio será superior al español.
¿Apostamos?

1 comentario:

AntiTodo dijo...

Hostia!! El abuelo!! Qué comprometido esta con Euskal Herria!!