21 mayo 2009

Un señor que fue presidente dice que una señora que es ministro dice que un feto es un ser vivo, pero no humano

Así es amiguitos. No se si será por las elecciones europeas o qué, pero el presunto criminal de las azores no deja pasar ocasión de aparecer en los medios, con ese florido verbo que le adorna.

Esta semana le toca a la reforma de ley del aborto. Este lego parece no darse cuenta que lo único que hace esta reforma es equiparar la situación de una mujer que necesita abortar con la de otra que necesita una amputación, un transplante o un bypass. No os dejeis engañar. Estos que ponen el grito en el cielo os dirán que si una chica de 17 años necesita consentimiento de los padres para hacerse un tatuaje, ¿cómo no va a necesitarlo para un aborto?

Esa es la pregunta trampa. Y la respuesta es muy sencilla. Si la interesada quiere, se podrá hacer el mismo tatuaje cuando cumpla 18, o uno más moderno si quiere; lo que no podrá es practicarse el mismo aborto. Otro sí, pero no el mismo. El churumbel ya estará correteando por el pasillo de su infravivienda porque su madre se encomendó al cristo del gran poder, en vez de permitirle abortar. Así llenamos el país de Jessicas en chandal maldiciendo el día que se enrollaron con el Richal en vez del Jonas, que es mucho más legal, y en vez de ser albañil en paro está estudiando para monitor de tiempo libre.

Pues no. Lo realmente conveniente, aunque esté mal decirlo, es que el aborto debería ser obligatorio para menores de 25 años. Y punto. De este modo se evitaría que los jóvenes hipotecaran su vida por un polvo mal echado. ¿Cómo le puede parecer esto mal a alguien?
Pues también hay respuesta.
¿Qué sería de la clase empresarial de este país sin la necesidad de la clase obrera? Si el Richal no estuviera obligado a llevarse un jornal para amamantar al churumbel de la Jessi, es posible que exigiera otras condiciones de trabajo. Cuanto más jodido esté el Richal, menos problemas dará en el curro, y hasta agradecerá los cuatro putos duros que le dan a fin de mes.

En fin, que no me quiero alargar, y este artículo era en homenaje al señor que fue presidente que dice que una señora que es ministro dice que un feto es un ser vivo, pero no humano.

¡¡Aborto obligatorio ya!! Sobre todo en casa Aznar.

2 comentarios:

AntiTodo dijo...

"Así llenamos el país de Jessicas en chandal maldiciendo el día que se enrollaron con el Richal en vez del Jonas...."

Jajajajaja!! Buenisimo!

Ganas tengo de que legislen la eutanasia, para ver a la derecha encendida

Casto López Armada dijo...

Pues sí. Y eso que espero que a Fraga (por ejemplo) lo entuben y le pongan todas las prótesis que existan para alargarlo hasta el siglo XXII por lo menos. Llegará un momento en que no pueda andar y le implantarán un cuerpo biónico, convitiéndolo en Fragator. Será el líder de las máquinas que lucharán por controlar el mundo y convertir españa en el imperio que nunca debió dejar de ser.
Snif.