05 mayo 2011

Más mierda




Butch Cassidy quedó inmortalizado para la posteridad con el aspecto de Paul Newman, junto a Sundance Kid (Robert Redford). Heridos, agotados y acorralados contaban balas en un cobertizo. Las cuentas no salían. Era evidente que había más soldados bolivianos que municiones. Aun así, en todo el tiroteo se llevaron por delante a docenas de sus perseguidores, antes de supuestamente (el momento no forma parte de la película) caer abatidos por aquellos.



La realidad como casi siempre, es más humilde y la historia cuenta que en todo el tiroteo sólo murieron un soldado y los dos bandidos. El ejército había abierto fuego contra el cobertizo y cuando los soldados entraron, se encontraron con dos cuerpos acribillados en brazos y piernas, y con sendas heridas de bala en la sien. Acto seguido se les llevó al cementerio local donde se les enterró anónimamente cerca de la tumba de alguien llamado Gustav Zimmer.
A partir de ese momento, las historias se suceden, y todas parecen indicar que Cassidy en realidad no murió aquel día. Nadie explica lo que pasó, pero lo cierto es que hay muchos testimonios de personas cercanas a él (su hermana, su médico) que atestiguan que vivió en el anonimato en EEUU hasta muchos años después de su supuesta muerte.
Era el año 1908, la fotografía estaba en pañales, el vídeo no había nacido y las muestras y análisis de ADN no eran ni siquiera ciencia ficción.



Lo cierto es que ahora, en la segunda década del siglo XXI tenemos una historia muy parecida.
Resulta que el malo más malo de todos los malos ha resultado muerto durante el transcurso de un tiroteo en su mansión (?) pakistaní. Debe de ser una buena noticia, visto el dinero, tiempo y vidas inocentes que se han ido en el intento. Lo cierto es que el ejército más poderoso de todos los tiempos, en plena era digital y de la nanotecnología no va a ser capaz de demostrarnos que realmente han matado a Bin (nombre en clave: Gerónimo). Resulta que arrojaron el cadaver al mar.
Podría ser cierto, sí.

Por lo pronto una hija del sujeto nos dice que su padre no murió en el tiroteo, sino que fue detenido y ajusticiado posteriormente. Otros pensamos que puede que ni siquiera eso fuese cierto.
Cuando el tío Sam capturó a Saddam Hussein, tuvimos imágenes de su detención, su zulo, su estancia en prisión, su juicio y su ahorcamiento.
¿Pretenden hacerme creer que ahora no hay nada de eso? ¿Dentro de tres meses me mostrarán la foto de un moro barbudo acribillado a tiros y me dirán que es Bin Laden?



Lo siento, pero si quieren que yo me crea esta historia, tendrán que esforzarse más. Más bien pienso que EEUU ya se ha cansado de perder dinero, tiempo y vidas en Afganistan, y esta era la puerta de salida más honrosa para no hacer el más absoluto de los ridículos. Porque no dudéis. Afganistan, que lo reconstruyan los afganos. Al tiempo.

Todo lo anterior tendría un pase. Al fin y al cabo, los gobiernos nos mienten a diario, con diversos fines pero siempre para agarrarse al poder y a su falsa dignidad (se ve que su vergüenza no la tienen en tanta estima). Lo que realmente me parece despreciable es que ni un solo medio de comunicación de relativa importancia ponga en duda esta increíble historia.
Los americanos, en su patriotismo se lo creen y me parece comprensible.
Pero no me creo que ni un solo redactor de periódico se pregunte si nos estarán mintiendo. No me creo que ningún canal de TV ponga en duda la versión oficial.
Creo que sí dudan, y sí sospechan.
Pero callan.
Y esto es peor.

1 comentario:

AntiTodo dijo...

veo que algo te ha indignado de nuevo. Eso es bueno.

Yo creo que si se lo han cargado, otra cosa es "el como". Igual llevaban un par de años jugando al poker con milikos americanos...