21 noviembre 2009

Cosas que me hacen tener ganas de matar I

Este post pretende ser el primero de una serie (quién sabe cuándo llegará el segundo) en la que quiero hablar de esas pequeñas cosas que a mi (y seguro que a más de uno de vosotros también) hacen que me estallen los nervios, siendo, como soy, una persona tranquila. Me refiero a esa serie de atropellos que los ciudadanos tenemos que soportar, sin poder decir nada y sin saber por decisión de quién (a veces sí se sabe).

Y como este es el primero de esos post, quiero dedicárselo a una serie de artilugios que hacen que cada día (CADA PUTO DÍA) me cague en lo más alto, a voz en grito, alarmando a compañer@s y seguro que a vecinos también. Me refiero a lo que llamaré "facilitadores". Todos tenéis en casa alguno, seguro. La estrella es ese estúpido caño que de un tiempo a esta parte han puesto los fabricantes en todos los envases tetra brik.



Puede que para el siglo XXI sea arcaico abrir dichos envases con un tijeretazo en la punta, pero es como yo siempre lo hago, porque como todos sabéis, luego es más cómodo. Pero..., en casa no siempre soy yo el que abro el brik, y no falta el día de la semana en que al ir a echarme mi chorrito de leche fría en el cortado, ésta se derrame, bien porque el brik está muy lleno y es imposible echar sólo un poquito sin que la leche resbale por el exterior del cartón, o bien porque la leche al salir no deja espacio para la entrada de aire y en consecuencia, como todos aprendimos en el colegio, ésta salga a borbotones.

Otro "facilitador" habitual es el ya cotidiano "Abrefácil" de los envases al vacío de algunos embutidos y/o fiambres. Cómo es posible que ni una puta vez se abra el plástico por las costuras del envase sin rasgarse. ¿Es que el dueño de "Embutidos Palacios" nunca abre uno de esos sobres de chorizo para darse cuenta de que son una puta mierda?

¿Y qué me decís del "abrefácil" de los CDs y los DVDs? ¿Por qué cojones no les ponen una cinta de papel, que se rompe más fácil y se recicla mejor? No, hay que dejarse las uñas intentando agarrar la puta tirita de plástico. En esto yo tengo suerte, porque ya me lo se y soy fumador. Lo que hago es arrimar un mechero al plástico, y cuando se abre el agujero en el celofán, meto el dedo y estiro como si la vida me fuese en ello; que los que estén a mi alrededor sepan que odio ese puto envoltorio. Por cierto, que el tabaco lleva el mismo sistema, y funciona perfectamente (?).

En fin, concluiré con una historia que oí una vez. Resulta que en los años setenta, una compañía aérea norteamericana tuvo dos accidentes seguidos, provocados por el desprendimiento de la cola de sendos aviones. En consecuencia, compañía y fabricante emprendieron un minucioso procedimiento de revisión y prevención para evitar que se repitiera el desastre. Cierto día, en la sede de la compañía aérea recibieron una carta de un ciudadano español, ingeniero aeronáutico, en la que les sugería que para evitar futuras roturas de cola, lo que tenían que hacer era practicar una serie de orificios en columna vertical, alrededor del fuselaje del avión.
Los ingenieros norteamericanos, intrigados, respondieron al ciudadano, expresando su respeto por su idea, pero pidiendo explicaciones, ya que no veían la utilidad de semejante método, para evitar la rotura de la cola de los aviones.
El ciudadano respondió:
"Pues es muy sencillo. En españa tenemos un papel higiénico nuevo, que al estirar, se rompe por cualquier sitio, excepto por la línea de agujeros".
Seguro que este paisano añoraba el papel "El elefante".


2 comentarios:

Black Queen dijo...

Suscribo todo lo dicho y añado: las jodidas chapas de rosca de algunos botellines de cerveza. Que si te pones a quitarlas a rosca acabas con los dedos microperforados. Además que la rosca de la botella se me antoja incomodísima para beber de ella. Si no tienes abrebotellas pues la abres contra el canto de la mesa, como se ha hecho toda la vida.

AntiTodo dijo...

Jajajaja!! Asin son las cosas. Yo también seguiré con mi cruzada de los posavasos y las batman